Con estos mimbres
Ayer he conocido otro bonito sombrero para mi percha ¿Saben esa sensación? Como un idiota doy los buenos días, la sonrisa más ancha que de costumbre y la tolerancia también. He metido mi mejor albornoz a la lavadora para que esté dispuesto y fresco, un cuadro mas de mi querido Schiele cuelga de la pared de mi cuarto con el coste de un dedo colorado al que miro con ternura incomprensible. He comprado colonia cara.
Cómo nos dejamos seducir por el viento, qué débil la seguridad del soltero decidido cuando una piedra con curvas de río se nos posa en el capricho y nos toca la mirada. No hay nada que hacer salvo asumir que a veces idiotas nos volvemos, poetas en tiempos malos para la lírica, sensibles en Samarkanda caída a manos de los bárbaros uzbekos. La educación sentimental de este menda actúa en esta dirección y de aquellos barros vienen estos lodos, pero quien hace un cesto hace cientos y ya van unos cuantos cestos con mimbres de muchos colores. En estos tiempos que corren (y mucho) la cestería no tiene una función productiva ni reproductiva, se ha convertido en afición y su sentido reside en la construcción del cesto sin que tenga que servir para acarrear nada.


magdalena dijo
simplemente, me ha encantado... :)
6 Abril 2009 | 04:57 PM