Los fines de semana son liebres perseguidas por manadas de galgos, y
como hay que sobrellevar el resto de los días M prepara con esmero una
cena que dará ambiente a su cita. Mantel, cubiertos y copas, las mismas
velas que alumbraban su cuerpo y el de su amiga frente al espejo de un
hotel reposan ahora sobre la mesa. M se mira al espejo y sonríe sin
maquillaje ni albornoces. Se engarza dos pendientes plateados con forma
de lágrima larga mientras piensa adónde iran a parar los calcetines que
engullen las lavadoras, misterio doméstico que despareja los nervios de
todo espíritu inclinado hacia el orden práctico de las cosas. En ese
instante suena el interfono; espera unos segundos, suena de nuevo y es
entonces cuando responde.
En el otro extremo de la ciudad un
hombre acuciado por la prisa de los días laborales se enfunda dos
calcetines diferentes y parecidos en los pies, se aplica Farmatint, se
alborota el pelo, se viste y sale de casa. Vuelve a casa, comprueba que
no olvida nada, que todo está en orden y, ahora sí, se marcha
definitivamente. Una vez en la calle coge un taxi y se planta frente a
un portal. Sin dudarlo llama al timbre. No contestan. Suda, se da la
vuelta y llama de nuevo con insistencia.
M enciende las velas,
pone música delgada, abre una botella de vino y la puerta de su
apartamento. Saluda a su invitado y le ofrece una copa que él acepta de
inmediato. Charlan sobre el fin de semana, cenan opíparamente y a los
postres, en un momento distendido, ella le dice algo al oído. Él se
queda quieto de repente, abre la boca, se revuelve el pelo, parece que
va a decir algo pero no suelta una palabra. Aturdido y confuso se
sienta en el sofá y comienza a hablar mientras M se acerca a la ventana
con una sonrisa que parece una carcajada y arrastra las cortinas,
cerrando el telón, para que nos quede claro que la hermosura se
construye con los sedimentos de la realidad sobre los que se tumba la
imaginación.

jajajajajaja se notan los nervios en el ambiente...
aysss que tension...amanecerán desnudos y sin calcetines (ni albornoz)...?
...la realidad posee a la imaginación y la cabalga, no te quepa duda
:) preciosa historia
Bueno, ya se acabó el carrete. Cuando tenga un ratico despacho con otras cosas. Le verda es que esto me divierte.
¿Música delgada? Cómo me gusta esa frase
per cómo no van a acabar sin calcetines ni albornoz. Cocano, ¿puede haber algo más hermoso?
pd: sedimentos de la realidad sobre los que se tumba la imaginación. Qué hermosa frase!!!
feliz fin de semana.
Marilí, tienes un sofá reservado en esta humilde morada para escuchar toda la música delgada que te apetezca.
En realidad esto termina como tu quieras juegaconmigo :)
Buen finde.